lunes, 26 de octubre de 2009

Lei (primera parte)

Hace unos días (cuando empecé a escribir esto en noviembre) fue el cumpleaños de Lei. La he estado recordando mucho últimamente y supongo que por eso recordé la fecha de su cumpleaños (eso si la memoria no me engaña).

Y si, cada termina una etapa de mi vida (al menos cada que lo acepto) me da por revisar todas mis anteriores etapas e intentar averiguar de donde vengo. Supongo que creo que así sabré a donde voy... o a donde debería ir... o tal vez al menos donde estoy.

Pues bueno, la recordé hace algunas semanas, y estuve buscando por todo Google (que actualmente significa todo el internet que cuenta) algún indicio de ella. Algún perfil en alguna red social, alguna noticia que contuviera su nombre, algo que me indicará donde está y que hace de su vida.

En la facultad teníamos un dicho medio mamón: "Si no apareces en Google, no existes". Bueno, al parecer Lei no existe. ¿Realmente habrá existido o me la habré imaginado?

Gaby y Lei

Lo que viví (o imaginé vivir con ella) es más o menos así:
Tenía yo 11 años cuando Rolando, el Vejete, nos invitó, a mi y a Jose Antonio Pozo López (a él no lo he buscado mucho pero si parece existir), a regresar a los scouts y unirnos a la tropa Buhos 4. Para intentar convencernos nos habló de que había intenciones de ir en verano a un campamento a Tabasco, el Poana. Ambos aceptamos unirnos a la tropa y debo admitir que realmente yo acepté por la idea de ir a Tabasco a un campamento.

Dentro del grupo conocimos a las niñas de la tropa femenina, la tropa Andromeda, y como parte de esa tropa estaba Lei. Odio confesar que no la recuerdo muy bien y que esa es la principal razón por la cual he estado buscando alguna foto de ella. Según recuerdo, tenía cabello negro, ondulado, casi chino; ojos grandes y expresivos... casi de anime, era delgada y de piel moreno claro. No se si me estoy imaginando o realmente tenía pecas...

Lei de Payasito

En fin, era una niña que me gustaba mucho.

Recuerdo que cuando nos juntábamos con ellas solíamos jugar a la botella, o verdad o reto, o cosas similares. En una de estas ocasiones me preguntaron que si alguna chica de la tropa femenina me gustaba. A mi me gustaban tres (creo), Montserrat, Daniela y Lei. No estoy seguro porque respondí que me gustaba Lei... en general en esa clase de preguntas prefería cumplir con el reto. El chiste es que respondí eso y a partir de ese momento no me dejaron en paz intentando convencerme u obligarme a pedirle que fuera mi novia, de hecho, dada mi timidez extrema de esos años, incluso me tenían que obligar a hablarle. La persona que terminó encontrando una manera de hacerme preguntarle si quería ser mi novia fue mi primo.

Tan extraordinario acontecimiento sucedió en un campamento de grupo en Boca de león. Debió haber sido abril de 1993 pocos días después de mi cumpleaños porque recuerdo haber invitado a las chicas de la tropa femenina a mi fiesta de 12 años. Recuerdo que cenamos con ellas y no sé como pero le pedí que me acompañara un poco lejos de los demás y ahí, en medio de un precioso bosque, en una noche muy fría y rodeados de fogatas le dije algo así como: "La verdad me están obligando a hacer esto, este... me gustas mucho y no se si quieres ser mi novia". Si, lo sé, más estúpido no puede haber sido. Lo sorprendente es que me haya dicho que si quería ser mi novia (claro, varios días después ya que en ese momento, como toda niña de esa edad, me dijo que iba a pensarlo).

Duramos como novios hasta el Poana... dado que el Poana fue en junio o julio, duramos algo así como 3 meses los cuales se pueden resumir en tres cosas:
- Una ida al cine a ver en matiné la película "Vuela, Vuela" de Magneto y "La bolita" de Garibaldi. Tal vez las peores películas que he visto en mi vida y más aún con mi primo dándome instrucciones sobre lo que debía hacer (el estaba sentado a mi izquierda y Lei a mi derecha).
- Algunas llamadas telefónicas y algunos sábados después de junta en los que platicamos (unas tres llamadas y otro tanto igual de sábados).
- Mi primer beso.